Pasaje Comercial Arco de Ladrillo

Pasaje Comercial Arco de Ladrillo

stage: Concept design

surface: 34.500 m2

gla: 26.500 m2

client: Chelverton Properties, S.L.  

type: Retail, Competitions,

Valladolid, Spain

 

 

La parcela sobre la que se asienta el futuro Pasaje Comercial es una parcela sensiblemente rectangular alargada con uno de los lados cortos dando a la Plaza de la Comunicación, los lados largos a calles estrechas con frente de oficinas y residencial de nueva creación y el otro lado corto, girado cerca de 45º, bordeando la vía del tren. Esta vía del tren constituye una barrera infranqueable para el acceso desde ese lado a la parcela y únicamente se podrá pasar por medio de una pasarela que se eleve por encima de las vías.

La parcela tiene una edificabilidad que en relación con su escasez de superficie en planta hace que la edificación que allí se construya tenga que tener varias plantas para intentar agotar lo permitido. La escasa altura máxima permitida para un edificio con una altura entre plantas de entre 5 y 6 m y la limitación de 9 m de profundidad máxima en la ciudad de Valladolid, condiciona que el Pasaje tenga que hundirse en el terreno para intentar no sobrepasar la altura reguladora y no se puedan construir varias plantas de aparcamiento para no bajarse por debajo de la cota máxima bajo rasante.

Lo aquí expuesto condiciona la distribución en planta del Pasaje Comercial. Por un lado hay que macizar las plantas para intentar aprovechar al máximo la edificabilidad. Por el otro hay que enterrarlo par intentar colocar las plantas necesarias para agotar la edificabilidad.

No hay que olvidar que un Centro Comercial debe tener una masa crítica sin la que no tendrá el requerido tirón sobre el público y por lo tanto es preciso llegar al menos a esa oferta mínima de moda, cotidianos, ocio y/o cultura para garantizar el éxito del proyecto. La situación de la parcela, en medio de la trama urbana de la ciudad hace de este proyecto un Pasaje completamente urbano. El diseño de sus calles interiores, su mobiliario urbano, su iluminación y su carácter, denuncian esa situación.

El Pasaje Comercial se ha diseñado como una calle urbana que continúa un recorrido comercial que se anda a lo largo de toda la ciudad. Toma su nombre del Arco de Ladrillo situado en las cercanías y que conoce y nombra toda la ciudad.

Tiene accesos desde la Plaza de la Comunicación tanto a nivel de calle como desde las plantas inferiores del aparcamiento que allí se construya, desde la calle larga oeste hacia la zona residencial y desde las vías del tren al nivel de la planta alta. Por supuesto, también tiene acceso directo desde la planta de aparcamiento que está debajo del Pasaje. El acceso Norte, desde la zona de las vías de tren, se realiza a través de una pasarela proyectada en altura, que salva las citadas vías y posibilita tanto el cruce peatonal de las vías, como la entrada al Pasaje.

Para acceder a los aparcamientos situados debajo del edificio se han previsto rampas en los laterales largos de la parcela y un paso en túnel desde el otro lado de las vías en el lado Norte por el que en principio se podría entrar y salir. Así mismo, se ha previsto la conexión rodada desde el aparcamiento de la plaza, lo que permitiría una explotación conjunta del de la Plaza y del de el subsuelo del edificio.

Por el interior, se ha concebido el Centro como un pasaje más de la ciudad, con una calle casi a nivel con las exteriores por las que se accede, y una galería en la planta alta que se asoma como balconada sobre la de abajo. Además se crea otro recorrido inferior que pasa totalmente desapercibido y una planta ya mencionada de aparcamiento subterráneo. En el diseño interior ha prevalecido la comodidad y la calidad espacial y urbana sobre la funcionalidad y la economía de medios. Pensamos que Valladolid es una ciudad eminentemente urbana y exige este tipo de espacios por los que se pueda discurrir con la sensación de estar en un espacio urbano mejorado en cuanto a su clima, seguridad y calidad. Se ha proyectado un Centro Comercial de última generación, moderno, amable en sus recorridos, totalmente equipado con las últimas tecnologías de seguridad, climatización, iluminación y en fin, todo lo necesario para que se convierta en un referente a la hora de reunirse, pasear o hacer compras.

Por el exterior, se propone un hito de arquitectura moderna que de valor a la Plaza de la Comunicación y sea un punto de destino del paseo que se formará con el soterrado de las vías del ferrocarril. La calle interior principal tiene una altura considerable y se proyecta hacia arriba hasta llegar a unas cajas que se perciben como tal y que atraviesan el espacio en varios puntos a lo largo del recorrido interior. Entre estas cajas se proyectan unas cristaleras que dejan pasar la luz durante el día y escaparla durante la noche.

El edificio logra, a pesar de lo compacto de su planta, parecer ligero a base de rasgar las fachadas con las escaleras de salida de emergencia de los laterales, y con unas líneas de carácter vertical que dejan escapar la luz por la noche y rompen la continuidad del material por la noche. Está compuesto por un basamento de hormigón coloreado en todo su perímetro y una piel de chapa de cobre texturada e irregular que se interrumpe para dejar bajar las escaleras de emergencia y las tiras de luz que se originan irregularmente en las fachadas. Sobre esta piel de chapa de cobre que es más o menos regular en cuanto a su altura, se disponen unos volúmenes en forma de “Cajones regulares” que albergan el uso de cine, de gimnasio y de ocio infantil. Estos volúmenes se utilizan como cierres del espacio interior, remarcando su forma incluso en el en él, de manera que se perciban desde las calles interiores como formas autónomas con identidad propia. Se dispone de un techo acristalado en las zonas no ocupadas por los Cajones que se prolonga por los laterales de los mismos, formando una cubierta continua que da unidad y refuerza la imagen de conjunto..

Sobre las distintas aceras se abren unos grandes huecos para configurar las entradas así como para sacar escaparates hacia el exterior. También relacionado con la entrada principal desde la Plaza de la Comunicación se proyecta un acceso desde y hacia las plantas inferiores de aparcamiento que lleva luz a los accesos directos a los pasajes inferiores desde los aparcamientos.
Este proyecto propone un tratamiento de la Plaza de la Comunicación y del trazado de las vías del ferrocarril una vez enterradas, solo a título informativo y como ejemplo del diálogo entre el edificio proyectado y su entorno.

Creemos que es preciso coordinar el diseño de la Plaza de la Comunicación con las entradas al aparcamiento inferior, con las entradas a los edificios del Pasaje Comercial y Dotacional de la parcela de enfrente y con las calles perimetrales y los demás edificios que dan a esta plaza. También es preciso coordinar todos estos ingredientes bajo el suelo para garantizar el uso conjunto de las plazas de aparcamiento desde todos los edificios y calles de alrededor.

Lo mismo reza con el proyecto de soterramiento de las vías del ferrocarril. Es necesario resolver no solo el problema técnico del soterrado, sino los cruces peatonales, los recorridos del transporte urbano y los accesos desde el bulevar que se diseñe a todo su entorno. La pasarela que se describe en este proyecto, no es sino un caso mas de lo mencionado anteriormente. Se incluye a título informativo, denunciando la necesidad de coordinar la supuesta plaza elevada recogida en el proyecto de urbanización con los accesos al Pasaje, en cuanto a cota, forma y situación.

El aparcamiento que aparece en los planos del proyecto también está a título informativo, únicamente habría que tener en cuenta, el número de plazas, los accesos compartidos en alguno de los casos con el Pasaje y la necesidad de llegar a la misma cota bajo rasante para posibilitar las circulaciones entre ambas partes.