La Fira Centre Comercial
 

La propuesta de implantación quiere dotar al conjunto de un carácter emblemático y público, que incremente el atractivo comercial de la ciudad y refuerce su modelo de comercio. Funciona como acceso al centro urbano y polo de atracción de los recorridos desde el mismo, ampliando su ámbito de actividad. El edificio comercial se integra en el parque, dotando al conjunto de un carácter simbólico y público, con un modelo de “calle” urbana comercial donde las circulaciones interiores son la prolongación de los recorridos peatonales exteriores. La volumetría general escalonada sigue la topografía existente y el ritmo de las cubiertas; la galería comercial (parcialmente abierta) enfatiza la imagen arquitectónica del conjunto, remarcando la traza en planta de la misma y poniendo de relieve el contraste volumétrico de la composición general.